
Tu profesor no publicó un examen de práctica, o publicó uno y ya lo hiciste. Aun así, quieres saber cómo te iría en el examen real antes de sentarte a hacerlo. La solución es escribir el examen tú mismo.
Escribir un examen de práctica es trabajo extra, pero estudias dos veces. Decidir qué preguntar te obliga a pensar como quien escribe el examen, y hacerlo después te muestra lo que de verdad sabes sin tus apuntes. Esta guía explica cómo preparar uno parecido al real, y después cómo hacerlo y aprovechar los resultados.
Paso 1: averigua cómo es el examen real
Un examen de práctica solo sirve si evalúa como lo hará el examen. Antes de escribir una sola pregunta, averigua:
- El formato. Opción múltiple, respuesta corta, problemas, preguntas de desarrollo o una mezcla. Revisa el programa de la materia o pregunta.
- Qué temas entran. Qué clases, capítulos y lecturas. Si hay una guía de repaso, es el mejor mapa que tienes.
- Cuánto tiempo hay. Vas a querer cronometrar tu examen de práctica con el mismo tiempo.
- Qué remarca tu profesor. Temas que se repiten en varias clases, cosas que escribió dos veces en la pizarra, todo lo que haya marcado como "esto lo tienen que saber".
Las tareas y las pruebas cortas también dan pistas. Los profesores suelen preguntar el mismo tipo de cosas que ya preguntaron.
Paso 2: junta preguntas mientras repasas tus apuntes
Repasa tus apuntes clase por clase con una lista abierta. Para cada tema, escribe preguntas que pidan distintos tipos de razonamiento:
- Preguntas de memoria. "¿Cuáles son las tres etapas de la respiración celular?" Comprueban que sabes los datos.
- Preguntas de explicación. "¿Por qué la curva de demanda tiene pendiente negativa?" Comprueban que entiendes el dato, no solo las palabras.
- Preguntas de aplicación. Un problema con números nuevos, un caso que no viste, un texto para analizar. Aquí es donde los exámenes suelen ponerse difíciles.
- Preguntas de relación. "¿Cómo cambia la idea de la semana 3 el resultado de la semana 6?" A los exámenes les encantan las preguntas que cruzan clases.
Escribe más preguntas de aplicación y de relación de las que te resulten cómodas. Un examen hecho solo de preguntas de memoria te va a dar una idea demasiado optimista.
Dónde se esconden las preguntas en tus apuntes
- La columna de pistas del método Cornell. Si tomas apuntes Cornell, esa columna ya es una lista de preguntas. Mira cómo usar el método Cornell en iPad.
- Ejercicios resueltos. Copia el problema, cambia los números o una condición, y tienes una pregunta nueva.
- Márgenes y signos de interrogación. Todo lo que marcaste como confuso en clase merece una pregunta ahora.
- Listas y comparaciones. "Compara X e Y" es un enunciado de examen clásico.
Paso 3: escríbelo con el formato del examen
Ahora convierte tu lista en un examen de verdad. Imita el formato real lo más que puedas.
En las preguntas de opción múltiple, escribe respuestas incorrectas que tienten: el error típico, el término que suena parecido, la respuesta que es cierta pero no responde a la pregunta. Las opciones incorrectas fáciles de descartar no te enseñan nada.
En los problemas, escríbelos completos, con todos los datos y las unidades, como aparecerían en la hoja del examen.
En las preguntas de desarrollo, escribe el enunciado y decide qué tiene que incluir una buena respuesta antes de intentarla.
Después escribe las respuestas por separado, a partir de tus apuntes y del libro, no de memoria. Una hoja de respuestas con errores es peor que no tener ninguna.
Consejo: escribe más preguntas de las que necesitas y espera un día antes de hacer el examen. Para entonces habrás olvidado cuáles eran fáciles, y se va a sentir más como el examen real.
Paso 4: hazlo en condiciones de examen
- Pon un temporizador con la duración del examen real, o un poco menos si quieres tiempo para revisar.
- Cierra tus apuntes y deja el teléfono en otra habitación.
- Responde todo, incluso lo que no tengas claro. Arriesga una respuesta y marca las que adivinaste.
- No pares a buscar nada. Marca la pregunta y sigue, como harías en el examen.
Ponerte a prueba así es recuerdo activo en su máxima expresión. Si quieres más formas de practicarlo con fragmentos más pequeños de material, mira el método del recuerdo activo.
Paso 5: corrígelo con honestidad y aprovecha los errores
Corrige con tu hoja de respuestas. Después clasifica cada error y cada acierto por suerte:
- No lo sabía. De vuelta a los apuntes, y después a las tarjetas.
- Lo sabía, pero no supe usarlo. Te hacen falta más problemas de ese tipo, no más lectura.
- Descuido. Anota el patrón: signos que se pierden, preguntas mal leídas, unidades olvidadas.
- Me quedé sin tiempo. Practica para ir más rápido o planifica en qué orden respondes.
Tu lista de errores es tu próxima sesión de estudio. Unos días después, vuelve a hacer las preguntas que fallaste, mejor mezcladas con algunas que acertaste.
Intercambia exámenes con un compañero
Si estudias con alguien, que cada uno escriba un examen y después intercámbienlos. Vas a recibir preguntas que nunca te habrías hecho, y eso se parece más al examen real. Nuestra guía para estudiar en grupo con iPad tiene más ideas.
Preparar un examen de práctica en Scribba
Scribba es un cuaderno para iPad pensado para clase, y varias de sus herramientas encajan bien con este proceso.
El papel Notas Cornell es un banco de preguntas. Su columna PISTAS Y PREGUNTAS está junto a la columna NOTAS, con un recuadro RESUMEN abajo. Escribe tus preguntas en la columna de pistas mientras repasas, y Scribba puede leer tu escritura a mano y convertir cada pista en una tarjeta, sin necesidad de Apple Intelligence. Revisa las palabras que leyó y corrige las que haya leído mal: la lectura de escritura a mano de Scribba está pensada para el inglés, así que puede equivocarse con los acentos o la ñ. Esas tarjetas vuelven con repetición espaciada a los 1, 3, 7, 14 y 30 días, una buena forma de repetir las preguntas que fallaste.
Escribe el examen en su propia página. Desliza más allá de la última página del cuaderno de la materia para agregar una nueva. Para las materias con muchos problemas, el papel Hoja de problemas tiene los campos NOMBRE, CURSO, ENTREGA y TAREA sobre una cuadrícula dividida en cuatro zonas numeradas para problemas, y funciona bien como página de examen de práctica. Puedes cambiar el papel de cualquier página desde la barra lateral de páginas.
Esconde las respuestas con cinta de estudio. Si prefieres tener preguntas y respuestas en la misma página, escribe las respuestas y arrastra la Cinta de estudio sobre ellas. Toca la cinta para mirar debajo cuando corrijas. Más en cinta de estudio en iPad.
Cronométralo. El Temporizador de concentración de Scribba puede medir el tiempo de tu examen, y sigue corriendo aunque cambies de cuaderno.
Encuentra lo que remarcó tu profesor. Si grabaste las clases, busca en las transcripciones desde la biblioteca palabras como "examen" o un término clave. En los iPad compatibles con Apple Intelligence, con Apple Intelligence activado, también puedes hacerle una pregunta a una clase, como qué dijo tu profesor sobre el parcial, y recibir una respuesta con un botón que reproduce ese momento. Apple Intelligence también puede escribir tarjetas a partir de cualquier página (menú + › Estudio › Crear tarjetas de la página…). Tómalas como un borrador y compáralas con tus apuntes.
Compártelo con un compañero de estudio. En la barra lateral de páginas, toca Seleccionar, elige las páginas del examen y toca el botón de exportar (por ejemplo, Exportar 3 páginas) para enviarlas como PDF.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas preguntas debería tener mi examen de práctica?
Más o menos las mismas que el examen real, para que el tiempo sea realista. Si escribiste más, divídelas en dos exámenes y haz el segundo unos días después.
¿No es más fácil usar tarjetas y ya?
Las tarjetas son geniales para los datos. Un examen de práctica agrega lo que las tarjetas no pueden: problemas, respuestas más largas, temas mezclados y presión de tiempo, que es lo que el examen te va a pedir de verdad.
¿Y si escribo preguntas demasiado fáciles?
Pasa mucho. Oblígate a escribir preguntas de aplicación y de relación, e intercambia exámenes con un compañero. Las preguntas de otra persona casi nunca son las que esperas.