Cómo hacer un horario de estudio que de verdad vas a cumplir

Organiza un horario de estudio semanal alrededor de tus clases, ajústalo a las fechas del semestre y revísalo cada semana para que dure.

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El selector de papel de Scribba con tipos y colores de papel

La mayoría de los horarios de estudio no pasan de la segunda semana. Se hacen un domingo por la noche con mucha ilusión, llenos de bloques de tres horas y con un color para cada materia. Luego una práctica de laboratorio se alarga el martes, el plan parece roto y el jueves ya estás estudiando solo lo que hay que entregar primero.

Un horario que dura impresiona menos. Tiene menos bloques y más cortos, deja margen para que la semana se tuerza y se actualiza un poco cada semana. Aquí verás cómo hacerlo en dos capas: una vista del semestre con las fechas importantes y una plantilla semanal que repites y ajustas.

Empieza por el semestre, no por la semana

Antes de planear un solo bloque de estudio, necesitas saber cómo es el semestre (o cuatrimestre). Reúne el programa de cada materia y pon en un calendario mensual los exámenes, los trabajos y los proyectos grandes. Si todavía no lo has hecho, en cómo organizar una agenda escolar en iPad te explicamos el paso a paso.

Después mira el calendario con una sola pregunta en mente: ¿cuáles son las semanas pesadas? Márcalas. Son las semanas que tu horario normal no va a cubrir, y te conviene reservar tiempo extra antes de que lleguen, no durante.

Primero, las horas fijas

Tu tiempo de estudio tiene que encajar alrededor de todo lo que no se mueve. En una cuadrícula semanal en blanco, bloquea:

Lo que queda es tu tiempo disponible de verdad. Suele ser menos de lo que pensabas, y conviene saberlo pronto.

Decide cuánto tiempo necesita cada materia

No todas las materias piden lo mismo. Una forma sencilla de calcularlo:

  1. Mira qué espera la materia. Algunos programas indican cuánto trabajo fuera de clase hay que prever cada semana. Si el tuyo lo dice, empieza por ahí.
  2. Pondera por dificultad, no solo por créditos. Una materia que te cuesta, o una con ejercicios cada semana, necesita más que una que te sale sola.
  3. Cuenta el trabajo que se repite. Las lecturas, las hojas de ejercicios y los informes de laboratorio semanales son previsibles, así que dales huecos previsibles.
  4. Suma tiempo de repaso. Aparte de las tareas, planea sesiones cortas para volver a tus apuntes y tarjetas. Esto es lo que evita que las semanas de exámenes se conviertan en semanas de estudiar a última hora.

Apunta un número de horas por materia y por semana. Al principio no será exacto, y no pasa nada: en dos semanas sabrás lo que de verdad te pide cada una.

Haz una plantilla semanal

Ahora coloca bloques de estudio en el tiempo libre de tu cuadrícula. Unas pocas reglas ayudan a que la plantilla aguante:

Convierte la plantilla en el plan de esta semana

La plantilla es tu semana por defecto. Cada semana la ajustas a lo que realmente toca. Una vez por semana, a la misma hora si puedes, mira dos o tres semanas por delante en tu calendario mensual y cambia la plantilla:

Esta revisión semanal es la diferencia entre un horario y una lista de deseos. En nuestra guía de la agenda semanal en iPad verás cómo darle un lugar fijo en tu semana.

Sé honesto contigo

Después de dos semanas, compara el plan con lo que hiciste de verdad. Si nunca estudias los viernes por la tarde, deja de ponerlos en el horario. Si una materia siempre pide más tiempo, quítaselo a otra que necesite menos. Un horario basado en lo que de verdad haces es uno que vas a mantener.

Consejo: cuando te saltes un bloque, no lo dupliques al día siguiente. Pasa la tarea a tu hueco de reserva, o deja fuera lo menos importante de la semana. Duplicar es como un mal día se convierte en una mala semana.

Tu horario en Scribba

Scribba es una app de apuntes para iPad pensada para clase, y trae papel de planificación incorporado, así que tu horario puede estar en el mismo iPad que tus apuntes.

Pon la página de la plantilla al principio de tu cuaderno de agenda y ponle un marcapáginas en la barra lateral de páginas, para que quede arriba del todo en el índice. Dale un color a cada materia; Scribba te deja tener a mano de tres a seis colores favoritos. Después mantén la agenda abierta como pestaña junto al cuaderno de la materia que estés usando (Scribba mantiene hasta seis cuadernos abiertos como pestañas), y cambiar el plan te llevará segundos.

Cuando empiece un bloque de estudio, el temporizador de concentración te ayuda a cumplirlo. Es un temporizador Pomodoro que te acompaña entre cuadernos, así que un bloque que abarca dos materias sigue corriendo cuando cambias de cuaderno. Mira cómo usar la técnica Pomodoro para estudiar.

Un límite que conviene saber: Scribba no se sincroniza con tu app de calendario ni con la plataforma de tu universidad, así que el horario es a mano. Para las pocas cosas que necesitan un aviso, crea también un recordatorio en tu app de calendario.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas horas al día debería estudiar?

Depende de tus materias y de lo que pida cada programa. Parte de las horas que necesita cada materia por semana y repártelas en tu tiempo libre. Las sesiones cortas y regulares suelen funcionar mejor que unas pocas largas.

¿Y si cada semana es distinta?

Ten una plantilla de todos modos, como punto de partida. Incluso una semana cambiante tiene algunos puntos fijos, como las clases, alrededor de los cuales organizarte. Luego ajústala cada semana a lo que toque.

¿Debo incluir descansos en el horario?

Sí. Planea descansos cortos dentro de los bloques largos y al menos un rato de descanso real cada semana. Un horario sin descanso no suele durar.