
La contabilidad parece una materia de matemáticas, pero no lo es. Las cuentas son casi siempre sumas y restas. Lo difícil es decidir qué cuentas toca una operación, en qué lado va cada una y dónde termina en los estados financieros. Tus apuntes tienen que recoger ese criterio, paso a paso, de una forma que puedas practicar.
Por eso resolver ejercicios a mano ayuda tanto, aunque tus tareas se entreguen en una plataforma en línea. Escribir una cuenta T te obliga a tomar cada decisión tú mismo. Aquí tienes cómo preparar unos apuntes de contabilidad en iPad que hagan que esas decisiones se te queden.
Empieza cada unidad por la ecuación contable
Activo = Pasivo + Patrimonio. Todo un curso de introducción a la contabilidad financiera sale de esa línea. Escríbela en la parte de arriba de tu primera página, y vuelve a ella cada vez que una operación te confunda.
Un hábito útil: para cada tipo de operación nuevo que veas en clase, escribe al lado una "comprobación de la ecuación" de una línea. Comprar material de oficina al contado: un activo sube y otro activo baja, sigue equilibrada. Pedir un préstamo al banco: sube el activo, sube el pasivo. Cuando un asiento parece estar mal, la comprobación de la ecuación suele mostrar por qué.
Fija las reglas del debe y el haber
El debe y el haber (débito y crédito) confunden a casi todo el mundo al principio, sobre todo porque las palabras no significan lo que parecen en la vida diaria. Debe significa lado izquierdo. Haber significa lado derecho. Nada más.
Lo que sí tienes que memorizar es qué lado aumenta cada tipo de cuenta:
- Los activos, los gastos y los dividendos (o retiros del dueño) aumentan por el debe.
- Los pasivos, el patrimonio y los ingresos aumentan por el haber.
- El saldo normal de cada cuenta está en el lado que la aumenta.
A muchos estudiantes les ayuda inventarse una regla mnemotécnica con las iniciales de cada grupo. Escribe las reglas en un recuadro, en una página propia, y ponle un Marcapáginas para tenerla a un toque todo el semestre.
Dibuja las cuentas T siempre igual
Una cuenta T es solo una T grande: el nombre de la cuenta arriba, el debe a la izquierda y el haber a la derecha. Por sencilla que sea, un formato constante te salva en los exámenes.
- Escribe el nombre de la cuenta encima de la T.
- Anota cada importe en el lado correcto, con una letra o una fecha pequeña que lo una a su asiento.
- Traza una línea debajo del último movimiento.
- Escribe el saldo final en el lado donde quede.
Agrupa las cuentas T por tipo en la página: los activos en la mitad izquierda, el pasivo y el patrimonio en la derecha, y los ingresos y gastos abajo. Esa distribución refleja la ecuación contable, así que de un vistazo ves si todo cuadra.
En Scribba, deja el Apple Pencil quieto al final de un trazo y se convierte en una línea recta, así que con dos trazos rápidos tienes una T limpia. Si vas a dibujar cuentas T durante toda una clase, cambia a la herramienta Formas y todos los trazos se ajustan. Dibuja una página de cuentas T vacías y rotuladas, y luego duplica esa página desde la barra lateral de páginas cada vez que necesites un juego nuevo.
Escribe los asientos con el formato de siempre
Los asientos contables tienen un formato estándar. Úsalo también en tus apuntes, para que en el examen te salga solo:
- La fecha a la izquierda.
- La cuenta o cuentas que van al debe primero, pegadas al margen, con el importe en la columna del debe.
- La cuenta o cuentas que van al haber debajo, con sangría, con el importe en la columna del haber.
- Una explicación breve debajo, en pocas palabras.
Comprueba que el total del debe sea igual al total del haber antes de seguir. Todo asiento tiene que cuadrar.
Las columnas son lo que hace legible un asiento, así que elige un papel que mantenga los números alineados. El papel Cuadrícula o Ingeniería te deja poner cada cifra en su propio cuadro y mantiene las columnas del debe y el haber rectas hasta abajo. Para trazar columnas limpias, abre la Regla desde el menú + de la barra superior del cuaderno. Si los números te quedan apretados, la Ventana de zoom te deja escribir en grande en una franja ampliada mientras los números quedan pequeños y ordenados en la página. Mira la ventana de zoom para letra pequeña.
Consejo: escribe los importes en un color y los nombres de las cuentas en otro. Cuando revises tu trabajo, la vista recorre directamente la columna de números.
Sigue los números hasta los estados financieros
El ciclo contable va de la operación al asiento en el libro diario, al libro mayor, al balance de comprobación, a los asientos de ajuste y a los estados financieros. Los exámenes suelen darte una etapa y pedirte la siguiente. Ten una página por capítulo que dibuje todo el recorrido con recuadros y flechas, y marca dónde encaja el tema de ahora.
Dedica tiempo extra a los asientos de ajuste: devengos, diferimientos, depreciación (o amortización) y material consumido. Son los asientos que más se olvidan, porque no se mueve dinero nuevo. Para cada uno, escribe un ejemplo corto con la cuenta T "antes", el asiento y la cuenta T "después".
Luego ten una página que muestre qué cuentas van a cada estado: los ingresos y gastos al estado de resultados; los activos, pasivos y patrimonio al balance general; y cómo el resultado del ejercicio los conecta a través de los resultados acumulados.
Practica ejercicios en el papel Hoja de problemas
La contabilidad se aprende haciendo ejercicios, muchos. Los del final de cada capítulo suelen parecerse más al examen que cualquier cosa de tus apuntes de clase.
El papel Hoja de problemas de Scribba tiene los campos NOMBRE, CURSO, ENTREGA y TAREA sobre una cuadrícula dividida en cuatro zonas numeradas para problemas, ideal para una página de ejercicios cortos de asientos. Para un ejercicio integral largo, usa papel Cuadrícula en varias páginas. Mira plantillas de papel para iPad.
Si tu profesor publica los ejercicios en PDF, impórtalos a tu cuaderno y trabaja directamente sobre ellos. Su texto también se puede buscar, así que puedes encontrar "seguro pagado por adelantado" en todas las hojas. Más en cómo anotar diapositivas en iPad.
Scribba no revisa tus cuentas ni resuelve ejercicios. Es un lugar para resolverlos con claridad y repasarlos después, que es lo que necesitas de todos modos: en el examen estás tú con una calculadora.
Repasa el vocabulario y las reglas
La contabilidad está llena de pares que suenan parecido pero no son lo mismo: ingreso y cobro, gasto y pago, devengado y diferido, una cuenta correctora de activo y un pasivo. Ten una página de vocabulario por capítulo.
El papel Vocabulario de Scribba tiene una columna TÉRMINO y una columna DEFINICIÓN / EJEMPLO. Llénalo, y Scribba lee tu escritura a mano y convierte cada fila en una tarjeta. Primero revisa y corrige las palabras mal leídas. La lectura de escritura a mano de Scribba está pensada para el inglés, así que puede equivocarse con los acentos o la ñ. Funciona sin Apple Intelligence, y las tarjetas vuelven según un calendario de repetición espaciada. Mira tarjetas desde tus apuntes a mano.
Para los asientos en sí, la Cinta de estudio funciona mejor que las tarjetas. Escribe una lista de operaciones a la izquierda y sus asientos a la derecha, y tapa los asientos con cinta. Lee cada operación, di el asiento en voz alta y toca la cinta para comprobar. Mira la cinta de estudio en iPad.
Preguntas frecuentes
¿Qué papel es mejor para los apuntes de contabilidad?
Cuadrícula o Ingeniería para los asientos y las cuentas T, porque los cuadros mantienen alineadas las columnas de números. El papel rayado sirve para las clases más teóricas. Puedes cambiar el papel de cualquier página desde la barra lateral de páginas.
¿Scribba puede sumar mis columnas o comprobar que un asiento cuadra?
No. Scribba no reconoce los números como matemáticas ni hace cálculos. Suma las columnas tú mismo, igual que en el examen.
¿Debería tomar apuntes a mano si mis tareas son en línea?
Sí, al menos para practicar. Las tareas en línea a menudo te dejan adivinar y volver a intentarlo. Resolver un asiento a mano primero te obliga a decidir tú qué va al debe y qué va al haber.