
Los apuntes de clase van de arriba abajo, pero las ideas no. Una causa que viste en la semana dos explica un acontecimiento de la semana seis. Un término de un capítulo aparece dentro de un proceso en otro. Un mapa mental pone el tema en el centro de la página y deja que todo salga de él en ramas, así ves esas conexiones en lugar de buscarlas entre veinte páginas.
Qué es un mapa mental
Un mapa mental tiene unas pocas partes sencillas:
- Un tema central en el medio de la página, normalmente dentro de un círculo o un recuadro.
- Ramas principales que salen del centro, una por cada gran idea.
- Ramas secundarias que salen de cada rama principal, con detalles, ejemplos y datos.
- Conexiones entre ramas, que muestran dónde una idea influye en otra.
- Palabras clave, no frases. Cada línea lleva una palabra o una expresión corta.
Mucha gente agrega dibujos pequeños o usa un color distinto para cada rama. Ayudan, pero lo que convierte la página en un mapa mental es la estructura: todo se puede seguir hasta el centro.
Cuándo conviene un mapa mental
Los mapas mentales funcionan mejor cuando importan más las relaciones que el orden:
- Repasar una unidad. Hacer el mapa de una semana de clases te muestra cómo encajan las piezas, y es una buena prueba de si las entendiste.
- Relacionar lecturas. Varios artículos sobre un mismo tema quedan bien como ramas alrededor de una pregunta común.
- Planificar un ensayo o un proyecto. Haz una lluvia de ideas con las ramas y luego quédate con las más fuertes.
- Temas con muchas causas o efectos, como las causas de una guerra, los factores de una enfermedad o las fuerzas que mueven una economía.
Son más difíciles durante una clase rápida y detallada, porque tienes que decidir dónde va cada idea antes de saber hacia dónde va la clase. Los pasos de un proceso, las demostraciones largas y las listas de definiciones también suelen leerse mejor en orden. Muchos estudiantes toman apuntes lineales en clase, por ejemplo en forma de esquema, y dibujan el mapa después, como repaso.
Un ejemplo completo
Imagina que en Historia acabas de terminar la unidad sobre las causas de la Primera Guerra Mundial. Así queda el mapa, en palabras:
- Centro: "Causas de la Primera Guerra Mundial", en un recuadro, en el medio de una página horizontal.
- Cinco ramas principales, repartidas alrededor como las horas de un reloj: Militarismo, Alianzas, Imperialismo, Nacionalismo y La chispa.
- Ramas secundarias. En Alianzas: Triple Entente (Francia, Rusia, Reino Unido) y Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría, Italia). En Militarismo: carrera armamentística y carrera naval entre el Reino Unido y Alemania. En Imperialismo: competencia por las colonias. En Nacionalismo: tensiones en los Balcanes y nacionalismo serbio. En La chispa: asesinato del archiduque Francisco Fernando, Sarajevo, 1914.
- Conexiones. Dibuja una flecha del nacionalismo serbio a La chispa con la etiqueta "motivo". Dibuja otra de Alianzas a La chispa con la etiqueta "convirtió una crisis regional en una guerra más amplia".
Esas flechas con etiqueta son lo más valioso de la página. Son justo lo que te va a pedir que expliques una pregunta de desarrollo sobre esta unidad.
Cómo hacer un mapa mental, paso a paso
- Pon la página en horizontal. Así las ramas tienen sitio para extenderse.
- Empieza en el centro. Escribe el tema lo bastante pequeño para dejar espacio a su alrededor.
- Dibuja primero todas las ramas principales. Antes de cualquier detalle, reparte las grandes ideas de forma equilibrada alrededor del centro. Así ninguna rama se come la página entera.
- Agrega los detalles hacia fuera. Trabaja una rama cada vez, con pocas palabras por línea.
- Agrega las conexiones al final, en otro color, y pon en cada flecha un verbo o una expresión corta que diga cómo se relacionan las ideas.
- Ponte a prueba. Uno o dos días después, vuelve a dibujar el mapa de memoria en una página en blanco y compáralo. Recordarlo desde cero es una práctica mucho mejor que mirarlo, como explicamos en nuestra guía de recuerdo activo.
Errores comunes
- Empezar cerca del borde. Empieza en el centro de verdad, o te quedarás sin sitio por un lado.
- Escribir frases en las ramas. Si una línea necesita una frase, divídela en una rama secundaria y un detalle.
- No poner conexiones. Un mapa sin enlaces entre ramas es solo un esquema dibujado en círculo. Las conexiones son lo importante.
- Ramificar sin fin. Tres niveles desde el centro suelen ser suficientes. Más allá, el detalle va en tus apuntes normales.
- Copiar el mapa de otra persona. Construir el mapa es donde aprendes. Leer uno terminado parece claro, pero se te queda menos.
- Decorar antes de tener bien el contenido. Primero la estructura, después el color.
Mapas mentales en iPad con Scribba
El iPad es un buen sitio para los mapas mentales porque puedes acercar la vista para escribir detalles pequeños y alejarla para ver el conjunto.
Prepara la página. La orientación y el tamaño de página se eligen por cuaderno al crearlo, así que crea un cuaderno horizontal para tus mapas. El tamaño de página Panorámico les da a las ramas más espacio que Carta EE. UU. Como papel, En blanco es el más limpio, y Puntos te da guías tenues para repartir las ramas de forma pareja. Puedes cambiar el papel de cualquier página desde la barra lateral de páginas, así que un mapa también puede ir dentro de un cuaderno normal de una materia. Mira las plantillas de papel para iPad.
Dibuja formas limpias. Deja el Apple Pencil quieto al final de un trazo y se convierte en una línea, una flecha, un círculo, una elipse, un rectángulo o un polígono. Dibuja un óvalo a mano alrededor del tema central, haz una pausa y se convierte en una elipse limpia. Las flechas de las conexiones funcionan igual. Más en líneas rectas y formas en iPad.
Dale un color a cada rama. Cada herramienta guarda tres colores, así que puedes tener tres colores de rama en tu bolígrafo y cambiar con un toque. Para elegir otro para una cuarta o quinta rama, toca el color seleccionado.
Haz zoom sin miedo. Las páginas se acercan y se alejan con suavidad y el papel se ve nítido a cualquier zoom, así que puedes escribir etiquetas diminutas en las ramas secundarias. Toca dos veces el papel con un dedo para volver a ajustar la página al ancho de la pantalla. Si una rama acaba en el lugar equivocado, muévela con el Lazo: mira cómo usar la herramienta lazo.
Agrega algo más que tinta. Las notas adhesivas y los cuadros de texto van bien para una rama que quieras reorganizar después, y puedes poner una foto de un diagrama del libro, desde la cámara o tus fotos.
Consejo: para ponerte a prueba con un mapa terminado, arrastra la cinta de estudio de Scribba sobre una rama, intenta recordar lo que hay debajo y luego tócala para echar un vistazo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo hacer un mapa mental durante una clase?
Sí, si la clase trata un solo tema con partes claras. Escribe el centro, deja espacio y agrega las ramas a medida que tu profesor presenta cada parte. En clases rápidas o muy detalladas, toma apuntes normales y haz el mapa después.
¿Es mejor un mapa mental que un esquema?
Muestran cosas distintas. Un esquema muestra jerarquía y orden. Un mapa mental muestra conexiones. Muchos estudiantes hacen un esquema en clase y un mapa de la unidad antes del examen.
¿De qué tamaño debería ser un mapa mental?
Una página por tema es un buen límite. Si un mapa necesita más, haz un mapa aparte para la rama más grande.